Tras el chisme de que los hermanos Neuss aspiran a quedarse con el control de Transnoa, una de las pocas empresas de transporte de electricidad que escapa a la operación de la red de transporte de electricidad nacional que en un 85 % domina Transener. Los malintencionados rumores mandados a la prensa era que los gobernadores de Salta Tucumán y Jujuy ayudaban a este cambio de manos de la concesionaria, mediante denuncias estatales. La cosa es que el ente regulador de servicios públicos de Salta hizo una denuncia penal, escalando el conflicto hasta incluir a los directivos del ENRE, además de los directivos de Transnoa. Incluir al gobierno nacional fue mucho.

Como consecuencia de esta acción de presión, que también impactó sobre el gobernador que no quiere romper puentes con el Presidente Milei, convocó a la familia Castro, dueños de la empresa concesionaria y coordinaron con la Provincia una inversión inmediata de 7 millones de dólares para instalar un cable de fibra óptica que servirá como respaldo tecnológico, permitiendo solucionar problemas similares en tan solo 10 minutos. Además, se implementarán mejoras inmediatas, como el reemplazo de 70 aisladores cerámicos por poliméricos para mitigar el vandalismo. Transnoa también realizará una inversión particular para desarrollar un parque solar dentro de la línea afectada, inyectando energía directamente al sistema para mayor estabilidad. Ahora no hay argumentos operativos o de inversión para los Neuss. La situación demuestra que las empresas monopólicas, sin control, tiran de la soga hasta donde pueden.
Otro chisme no tan chisme pero de alto impacto es que el Grupo Albanesi, junto a sus subsidiarias Generación Mediterránea (GEMSA )que opera centrales térmicas en Ezeiza, Río Cuarto, La Banda, Frías, Tucumán y Catamarca y Central Térmica Roca, confirmó en mayo de 2025 el impago de intereses en varias series de Obligaciones Negociables en dólares entrando en una situación de default técnico y reestructuración de deuda tras enfrentar graves problemas de liquidez y una deuda total de aproximadamente US$ 1100 millones.

Como todo el sistema con pocos componentes, la salida de un solo elemento perjudica todo el sistema y lo destruye, lo cual le permite a Albanesi sobrevivir estafando a los ahorristas, debilitar la confianza en el mercado de valores y que el Estado Nacional tenga que tolerar esta muy mala situación. Nadie pide la quiebra, en la que se encuentra de hecho, porque el perjuicio es mayor para acreedores (cobrar algo es mejor que nada) y el Estado, que depende de este actor importante en la generación eléctrica.
Para fraseando a la afirmación de Transener, lo extendemos un poco más: Todo el sistema eléctrico, en lo material y económico “pende de un hilo”. Estamos en un mercado eléctrico, que si se liberara a la libre competencia de oferta y demanda sin el sostén del Estado, en este caso con CAMMESA, se destruiría en el acto. Más libertad de mercado, más debilidad de las empresas actores del sistema. Gran desafío para la estrategia liberal del Gobierno Nacional.
El Informante – Energía, Oil & Gas y Minería
