Los liberales estatistas
1.- Cuenta la leyenda que geólogos del gobierno nacional buscando agua descubrieron petróleo en 1907. Digo leyenda porque la exploración en la búsqueda de petróleo ya era una prioridad para los gobiernos. Rockefeller ya había construido su monopólica empresa mundial, la Standar Oil que estaba vendiendo en la Argentina y que sería luego el gran enemigo de Enrique Mosconi, que definió la política petrolera del país hasta la década del noventa.
2.-Buscaran lo que buscaran, lo cierto es que los geólogos tenían claro que habían descubierto petróleo en abundancia en lo que es hoy Comodoro Rivadavia un 13 de diciembre de 1907. Por eso lo comunicaron de inmediato al Presidente de la Nación.
3.-Era Presidente de la República por entonces José María Cornelio Figueroa Alcorta, un fiel exponente de la clase gobernante que a finales del siglo XIX y principios del XX, instaló los pilares económicos, jurídicos, institucionales del Estado Nacional moderno. Representante del autonomismo, era seguidor de las ideas de “progreso” con que habían fundado el país los hombres de su grupo: Juárez Celman, el “Zorro” Roca, Carlos Pellegrini, los Sáenz peña. Todos eran cultores de la idea alberdiana de un modelo de país abierto al mundo, con un Estado Nacional creando la infraestructura necesaria para una economía con base en la agroganadería, que requería mano de obra con ganas de trabajar para lo que había que fomentar la inmigración europea. Pensando en los anglosajones. Italianos y españoles eran iguales que los criollos argentinos. Poco afectos al trabajo. (Ver Las Bases de Alberdi y los escritos de Sarmiento y Avellaneda). Las acciones de gobierno se fundamentaban en la “cláusula del progreso”, el actual artículo 75 inciso 18 de la Constitución Nacional. Hacer canales navegables, caminos, vías férreas, inmigración europea, educación. Estos fueron los fueron los pilares de esta política.
4.-Lo curioso es que, contrariamente a lo que podía suponerse de hombres del pensamiento liberal, defensores acérrimos de la propiedad privada, este grupo de hombres que forjaron la argentina moderna, utilizaron al Estado como herramienta de sus políticas sin prejuicios y dándole un rol protagónico, muchas veces contradictorios con la esencia misma de la arquitectura legal del país. Muchas de sus normas fueron contra el federalismo, a veces contra el Código Civil privatista de Vélez, a veces contra el Código de Minería, a veces usando al Estado como una empresa.
5.-En el caso específico del petróleo, y posteriormente con el gas, el Gobierno Nacional se apartó de la legislación vigente para impulsar una política propia y distinta a la que plantea la normativa para la minería, que breve síntesis era regalista en el dominio (Los yacimientos son del Estado) pero privatista en la exploración y explotación. (El Estado no puede explorar ni explotar por sí). Aquel 14 de diciembre de 1907, día siguiente del descubrimiento de yacimientos de hidrocarburos en la zona de Comodoro Rivadavia, el Poder Ejecutivo Nacional, considerando la importancia de la energía para el progreso de la economía del país, (Había motivos de defensa subyacentes, por ambiente de guerra mundial) instituyó una reserva estatal sobre el área respectiva, invocando disposiciones de la ley de Tierras 4167 a pesar de que el Código de Minería prohibía expresamente la explotación por el Estado de minas de cualquier especie. Mediante simple decreto, en contra del código de minería y la jerarquía de las normas jurídicas, marca el comienzo de una política estatal y regulación jurídica independiente, que se mantendrá por muchos años. En breve síntesis, para el Gobierno Nacional liberal el petróleo no lo toca nadie, ningún privado. Es solo del Estado. Sobre todo cuando lo maneja un grupo dominante.
Los liberales auténticos eran pragmáticos por entonces y no teóricos hipócritas, que predican una cosa y ejecutan otra, en contra de los principios esenciales del liberalismo.
6.-Un primer decreto prohibió el otorgamiento de cateos y la manifestación de descubrimientos en cinco leguas a la redonda de Comodoro Rivadavia. Se trataba, inicialmente, de evitar así las peticiones fraudulentas hechas sin anhelo de trabajo, y la “fiebre de oro negro” que el descubrimiento generaría. Otro decreto, de setiembre de 1909, amplió la reserva originaria a cinco kilómetros a la redonda de cada perforación fiscal en terrenos del Estado. Más tarde, en 1910, se dictó la ley 7059, que permitió la actividad privada, aunque incrementó, a la vez, la acción oficial. Sin embargo, en mayo de 1913 ( siendo presidente otro liberal autonomista, Roque José Antonio del Sagrado Corazón de Jesús Sáenz Peña Lahitte, para los amigos Roque Sáenz Peña) se dio otro decreto que amplió la zona de exploración del Ministerio de Agricultura, dispuso la caducidad de permisos de particulares y prohibió futuras peticiones, mientras el Fisco explorare.
7.-A partir del año 1935 con la sanción de la ley 12.161 por parte del Gobierno fraudulento de Agustín Pedro Justo, la actividad petrolera se rigió por el Código de Minería. El mismo establece que la exploración y la explotación de los hidrocarburos fluidos se regirán por las disposiciones concernientes a las minas de primera categoría, entre las que cabe destacar la indeterminación del plazo de las concesiones. Crea, por su parte, un sistema normativo específicamente destinado a los yacimientos de hidrocarburos fluidos, donde tanto la Nación como las provincias adoptaron la política de la reserva de área. La exigüidad de las áreas previstas en sus normas, la naturaleza puramente minera de los derechos acordados a los concesionarios y el régimen impositivo, no contribuyeron a estimular la actividad de los particulares.
Los gobiernos liberales en todas sus facciones, elegidos en gobiernos democráticos o en dictaduras militares, hasta la gran revolución neoliberal de los noventa, ejecutado por el peronismo privatista, mantuvieron el monopolio de la YPF estatal en las etapas esenciales de la actividad hidrocarburífera. Contradicciones ideológicas de los muchachos, pero con la lógica imperante de controlar el Estado para beneficio propio.
¿Curioso no?
Por Walter Hego para El Informante – Energía, Oil & Gas y Minería
